o y social pre-revolucionario. La potencialidad de la situación con una comunidad que empujaba cambios en un tiempo de dictaduras como las de Onganía y Lanusse, hizo que figuras de la talla de Perón acuñaran definiciones célebres, tales como “la violencia de arriba engendra la violencia de abajo”.Señalando en la conducta de sus propios camaradas de armas, los militares argentinos, la culpa, en la generación de actos represivos que recaían sobre la masa del pueblo, y a los que éste respondía de cualquier modo, con la legítima aspiración de quitarse de encima métodos que mantenían bajo cepo, las libertades de todo tipo en nuestro país.
Partidos políticos proscriptos, sindicatos clausurados y hasta palabras prohibidas de ser pronunciadas por decreto, daban razón a aquellas definiciones sobre la violencia que hoy podrían tomarse como blasfemias por gente que dice ser peronista en esta provincia.
Funcionarios que secun-dan al gobernador Beder Herrera como la que ocupa la Secretaria de la Gobernación y Derechos Humanos (nada más y nada menos), la Dra. Graciela Nader, acuñó con una frase pretensio-samente célebre como aquella de Perón, una tremebunda zoncera con un dejo de castrenses sones marciales, para explicar lo inexplicable. La violencia de arriba de su gobierno, ejercida por tropas emplazadas al solo efecto de reprimir al que piense distinto en plena democracia y en una plaza pública.
Con los hechos consumados -y si fuese posible (que no lo es), interpretar literalmente lo dicho por la funcionaria bederista-,quedaría algo así: los policías que pusieron para reprimir, usaron la violencia más allá de lo que se les ordenó (les culpó de ello), pero esto debe ser tomado por normal (todo bien muchachos), por cuanto una vez que se lanza la represión, todo queda comprendido como genuino resultado del imperio de la única parte con posibilidad de ejercer fuerza bruta, en esa violencia oficial comandada por las máximas autoridades presentes, el Señor Gobernador, su Secretaria de la Gobernación y el Señor Sub Secretario de Derechos Humanos Antolino Bordón.
En la noche del 19 de Febrero en la Plaza de la Cultura de la ciudad de Chilecito, la democracia riojana donde la violencia viene únicamente de arriba, ésta tuvo como únicos destinatarios a los de abajo, y éstos como es de práctica, deben sobrellevarlo con estoicismo espartano. Para eso son pueblo, y aquellos, los del enfrente, los que pegan; son funcionarios en riesgo de sufrir alguna crítica en un palco que solo está para que los emperadores y su corte reciban la adulación de la plebe.
Si esto no fue posible, cualquier expresión de reclamo como “no se toca” (no importa qué cosa se tratara de evitar que fuese tocada), fue castigada con virulenta detención.
Si alguien osó portar un arma peligrosísima -como describe la Señora Secretaria Nader- y tal como lo dijo “un racimo de uva”, el mismo, cerca del palco (uvas, ¡Nada menos que en Chilecito, La Rioja!), se consideró por la seguridad del gobernador, tan peligroso para éste como un arma de destrucción masiva.
Y su portadora, inmediatamente aprehendida y arrojada dentro de la Comisaría del Menor, cual rea peligrosísima con trato de terrorista, fuera reina de la vendimia o como realmente ocurrió, una mujer con su hijo en brazos, o un hijo desesperado por la situación de una madre de edad avanzada y enferma, detenida ilegalmente bajo sospecha de magnicidio frutal.
Los racimos de uvas en Chilecito son peligrosos, salvo que sean para mosto. Esos los recibe otro Secretario de Estado, el de Agricultura y se pagan de contado. El portador no es cacheado de armas ni cacheteado por rebelde, sino subsidiado por el Estado Benefactor de Empresarios Bederistas, como premio estímulo a la desocupación de obreros en las pequeñas bodegas, otrora elaboradoras del conocidísimo vino común riojano.
La Secretaria (vio) “20 mil personas en la Plaza de la Represión (visionaria, ve triple), y se quejó de la prensa que “mediatizó demasiado” el operativo represivo oficial.
Sostuvo que fue agredida por los medios y piensa que es el costo que debe pagar por pensar distinto.
Sostuvo que Chilecito es una zona minera, porque tiene festivales mineros.
¿Se referirá al Festival Represivo dictatorial del 19 de Febrero?.

