viernes, 27 de febrero de 2009

ZONCERA N° 28: “Lo que vi fue normal, dentro de lo que pasa cuando hay violencia o agresiones verbales y físicas...”

En el tercio final del siglo pasado, años 1.960 y 1.970, situaciones y hechos históricos de gran trascendencia para la sociedad argentina ocurrían dentro de un marco político y social pre-revolucionario. La potencialidad de la situación con una comunidad que empujaba cambios en un tiempo de dictaduras como las de Onganía y Lanusse, hizo que figuras de la talla de Perón acuñaran definiciones célebres, tales como “la violencia de arriba engendra la violencia de abajo”.
Señalando en la conducta de sus propios camaradas de armas, los militares argentinos, la culpa, en la generación de actos represivos que recaían sobre la masa del pueblo, y a los que éste respondía de cualquier modo, con la legítima aspiración de quitarse de encima métodos que mantenían bajo cepo, las libertades de todo tipo en nuestro país.
Partidos políticos proscriptos, sindicatos clausurados y hasta palabras prohibidas de ser pronunciadas por decreto, daban razón a aquellas definiciones sobre la violencia que hoy podrían tomarse como blasfemias por gente que dice ser peronista en esta provincia.
Funcionarios que secun-dan al gobernador Beder Herrera como la que ocupa la Secretaria de la Gobernación y Derechos Humanos (nada más y nada menos), la Dra. Graciela Nader, acuñó con una frase pretensio-samente célebre como aquella de Perón, una tremebunda zoncera con un dejo de castrenses sones marciales, para explicar lo inexplicable. La violencia de arriba de su gobierno, ejercida por tropas emplazadas al solo efecto de reprimir al que piense distinto en plena democracia y en una plaza pública.
Con los hechos consumados -y si fuese posible (que no lo es), interpretar literalmente lo dicho por la funcionaria bederista-,quedaría algo así: los policías que pusieron para reprimir, usaron la violencia más allá de lo que se les ordenó (les culpó de ello), pero esto debe ser tomado por normal (todo bien muchachos), por cuanto una vez que se lanza la represión, todo queda comprendido como genuino resultado del imperio de la única parte con posibilidad de ejercer fuerza bruta, en esa violencia oficial comandada por las máximas autoridades presentes, el Señor Gobernador, su Secretaria de la Gobernación y el Señor Sub Secretario de Derechos Humanos Antolino Bordón.
En la noche del 19 de Febrero en la Plaza de la Cultura de la ciudad de Chilecito, la democracia riojana donde la violencia viene únicamente de arriba, ésta tuvo como únicos destinatarios a los de abajo, y éstos como es de práctica, deben sobrellevarlo con estoicismo espartano. Para eso son pueblo, y aquellos, los del enfrente, los que pegan; son funcionarios en riesgo de sufrir alguna crítica en un palco que solo está para que los emperadores y su corte reciban la adulación de la plebe.
Si esto no fue posible, cualquier expresión de reclamo como “no se toca” (no importa qué cosa se tratara de evitar que fuese tocada), fue castigada con virulenta detención.
Si alguien osó portar un arma peligrosísima -como describe la Señora Secretaria Nader- y tal como lo dijo “un racimo de uva”, el mismo, cerca del palco (uvas, ¡Nada menos que en Chilecito, La Rioja!), se consideró por la seguridad del gobernador, tan peligroso para éste como un arma de destrucción masiva.
Y su portadora, inmediatamente aprehendida y arrojada dentro de la Comisaría del Menor, cual rea peligrosísima con trato de terrorista, fuera reina de la vendimia o como realmente ocurrió, una mujer con su hijo en brazos, o un hijo desesperado por la situación de una madre de edad avanzada y enferma, detenida ilegalmente bajo sospecha de magnicidio frutal.
Los racimos de uvas en Chilecito son peligrosos, salvo que sean para mosto. Esos los recibe otro Secretario de Estado, el de Agricultura y se pagan de contado. El portador no es cacheado de armas ni cacheteado por rebelde, sino subsidiado por el Estado Benefactor de Empresarios Bederistas, como premio estímulo a la desocupación de obreros en las pequeñas bodegas, otrora elaboradoras del conocidísimo vino común riojano.
La Secretaria (vio) “20 mil personas en la Plaza de la Represión (visionaria, ve triple), y se quejó de la prensa que “mediatizó demasiado” el operativo represivo oficial.
Sostuvo que fue agredida por los medios y piensa que es el costo que debe pagar por pensar distinto.
Sostuvo que Chilecito es una zona minera, porque tiene festivales mineros.
¿Se referirá al Festival Represivo dictatorial del 19 de Febrero?.

Cuatro de Copas

viernes, 26 de diciembre de 2008

ZONCERA N° 27:“El Gobierno avanza para crear un polo del cuero en Chilecito”


El temblor político padecido por el gobernador luego de sus desafortunados insultos contra los pobladores de este sufriente valle, no ha cesado aún. Los remezones que a diario se producen tienen epicentro exacto bajo el piso donde –con poca suerte- el primer mandatario provincial pretende reposicionarse en la consideración de la ofuscada comunidad local, destinataria de sus epítetos calenturientos cuando la tildara cueva “de vagos y de ñoquis”.

Pero no es sólo eso. Encuestas oficiales estarían marcando la abrumadora percepción popular, que a menos de un año de gestión, este gobierno no sólo que no resolvió los problemas de la región sino que durante su ejercicio éstos se han a profundizado. Pero el verdadero desvelo oficial es que la conclusión de tales mediciones da que aquél calificativo de “vagos y ñoquis” por él usado, es exactamente el concepto y la opinión que vastos sectores de la sociedad vienen formándose sobre el gobernador y quiénes le rodean, esa especie de corte que aplaude todo lo que diga o haga el mandatario, con resultados que no pueden cambiarse con la simple adulación.

Probablemente, advertido por “entendidos” en la materia, su táctica fuera llamarse a un prudente silencio personal sobre la situación política, social y económica por estos lares del oeste riojano, mandando a sus acólitos más fundamentalistas a desestabilizar el Departamento Chilecito para que en vez de mirar la viga en el ojo de Beder, se peleen entre sí como unos estúpidos.

Pero no logra hacerlo por las exigencias innegables surgidas desde los abismos de la crisis regional.

Beder no puede, por más que lo intente, rehuir sus responsabilidades con el simple trámite de poner en otros las culpas propias.

La inacción como método político, es la negación de la política apuntada al Bien Común.

Así como los insultos, sólo profundizan el perjuicio sobre un difícil cuadro de situación, la resignación y el autoritarismo como ejes de acción de gobierno afectan los intereses populares en lo más sensible y las consecuencias no se resuelven mandando dos payasos a hacer malabares en algunas esquinas y veredas de Chilecito, Famatina o Villa Unión sino – por decir una- , con una estrategia de desarrollo de las potencialidades turísticas que generen un polo laboral genuino y cuyo principal capital no esté en volar con explosiones los paisajes, sino en preservarlos para que sean fuente de ingresos económicos permanentes para tanta juventud desocupada, que debiera ser preocupación principalísima de cualquier gobierno con dos dedos de frente.

No obstante la desocupación es creciente y el erróneo (ó interesado) enfoque de creer –igual que Maza- que todo se tapa con asfalto y cemento armado, ó con rimbombantes anuncios que no se concretan nunca, mientras las tripas del pueblo silban de hambre, le impiden al hombre tanto asomarse como ocultarse.

Probado está que cuando la lengua funciona más rápido que el cerebro, los problemas se agudizan en extremo, aquel insulto poco inteligente –como toda ofensa- determinó que el epicentro permanente de la crisis local se haya situado bajo el mismísimo sillón del Doctor Luis Beder Herrera y que ya es tarde para compensar la cosa con sólo callar otros insultos que le gustaría proferir sobre la situación de la Curtiembre, del Municipio ó del Cerro Famatina, por ejemplo. Situaciones -según él heredadas del anterior gobierno- como si no hubiese sido vice gobernador del mismo.

Es decir, pretende pasar frente a la gente como el caballo del lechero luciendo las anteojeras que impiden al animal asustarse por lo que sucede a sus costados sin ver la realidad frustrante a la que somete a miles de familias de trabajadores del municipio a quienes niega la asistencia provincial para cobrar una demorada mejora salarial derivada de su recategorización.

La realidad de cientos de obreros de la industria del cuero cesantes, mientras el gobernador de los espejismos se reúne en Buenos Aires para crear un Polo del Cuero con empresarios fabricantes de monederos, llaveros o carteras de piel de cocodrilos y yacarés ¡En Nonogasta!

¿Cazarán a los pobres animales en los esteros de Pulo?

Lo que no es ningún chiste es que desde la inicial zozobra en esta región, la comunidad supo transformar sus propios miedos en permanente y heroica vigilia popular, expresada en decenas de formas de lucha.

Una comunidad que desde sus reservas sociales demuestra que no otorga ni otorgará Licencia Social a ninguna megaminera privada ni estatal, viene frenando con grandes esfuerzos los embates de los gringos que quieren llevarse puesto el saqueo del Famatina sometiéndonos a las consecuencias de la contaminación generalizada, gracias a los “criollos” que nos venden, del tipo Beder Herrera y Oscar Lhez, Secretario de las transnacionales mineras, infiltrado en el Estado provincial.

Cuestiones importantes como éstas, no son preocupación del minoritario sector social que juega en los pliegues de la interna del partido gobernante. Griselda y Paredes, diputados nacionales que muy atareados en hacer imputar y encarcelar a niños de 14 años que cometen delitos, no han legislado que se declare crimen en la Argentina, país de los alimentos, que todavía haya niños desnutridos; mientras verdaderos reos, lacras sociales como los jubilados truchos protegidos desde el poder, se jubilan a los 38 años de edad y no hay juez que los juzgue, ni Justicia que los condene.

Menos mal que Diego es el nuevo DT de la Selección Nacional y que junto con Bilardo nos sacarán campeones mundiales de nuevo. Pero en fútbol.


cuatro de copas


lunes, 8 de diciembre de 2008

ZONCERA N° 26: Los diputados nacionales son los representantes del pueblo de la Nación Argentina


Uno se pregunta para qué sirve la voluntad popular que -según los entendidos- tiene su razón de ser y existir, solo si en la sociedad existe una permanente práctica democrática. Entonces es cuando se concluye pensando ¿existe, se respeta realmente la tan mentada voluntad popular?
Pensemos en los Diputados Nacionales para no ir a casos de menor cuantía. Aún cuando los resultados del análisis sean los mismos en todos los estamentos de representación de esta degradada voluntad de los electores soberanos, en esta democracia estafada cotidianamente, a la que nos someten quienes resultaron elegidos para expresar en el Congreso, la decisión oportunamente tomada por el pueblo en comicios libres.
Veamos la esencia.
Quien resulta electo Diputado Nacional (usted vaya nomás pensando a quien le puso su voto), es ungido Representante del Pueblo de la Nación Argentina.
Esto es, cualquiera de los 5 Diputados Nacionales riojanos pueden hacer leyes y gestionar actos del gobierno nacional, en beneficio del Bien Común a partir de esa delegación que la ciudadanía encomendó con el ¡mandato!, sí, de su humilde voto.
Cualquiera de ellos puede legislar desde una ley madre como el Presupuesto Nacional, hasta la creación de una escuela u hospital en La Quiaca, Tilimuqui o Guandacol.
Sin embargo pasan sin pena ni gloria año tras año, expresando en el parlamento la voluntad, cuando no, los caprichos del señor feudal provinciano. Para peor de males marchando a tientas – ¿o no los vemos?-, se agachan ante poderes que le parecen más supremos que la potente soberanía que debieran ejercer desde sus bancas, con solo recordar el voto que los pusiera en esa banca.
Su voto, el nuestro, el de los nadies que hacemos con un voto el todo de una Democracia.
Lo más triste es cuando se dejan ver en fotografías que nos humillan como pueblo. Los vemos sumisamente paraditos como sirvientes -y sonrientes- vasallos del gobernador, haciendo como que cumplen el patriótico deber de hacer lo que a este se le ocurra.
Ese permanente posar al lado de un improvisado sin brújula, y peor, acompañándolo como si tuviera la estrategia salvadora para una comunidad sumida en la desocupación y la desesperanza por los cesanteados en las industrias locales. Mostrarse -mediáticamente-, y en sociedad con la prensa mercenaria, como que acompañan a este gobernante por compartir con él las bondades de un plan maestro que salvará nuestro futuro. Cuando la única verdad que es la realidad (dicen) nos muestra que pasado ya el primer año de gobierno, lo único que ha hecho con la desocupación es profundizarla, burlarse de la Esperanza de los débiles quitándoles el trabajo seguro, a cambio de un subsidio perro y encima se ha colocado a nuestros representantes en el lugar exacto, para ser utilizados como lúbricos profilácticos, en su travestida relación con el gobierno nacional.
O si se quiere, peor aún, reducir las diputaciones nacionales a figurones que acompañan la mentira institucionalizada, que no nos lleva a otro lado que a mayores índices de pobreza e indigencia. Si, este gobernador, cumplido ya el 25 % de su mandato no ha hecho otra cosa que sentar las bases del caos económico y con ello gastarnos la paciencia para introducirnos la megaminería contaminante como única y excluyente salvación.
En este punto haga un respiro y pregúntese si lo que hemos elegido no son impostores, farsantes y traficantes de una política prostibularia que elegimos con ese papelito que se llama voto.
Y no, ¡no le eche la culpa a ese papel! Ninguno tiene derecho a hacerlo sin mirarse primero para adentro.
No fue otro que usted, el que tomó ese voto con su propia mano y lo depositó mansamente dentro de la urna. Pero no se culpe tampoco usted porque en realidad lo pernicioso es que nos hacen creer que cumplirán y después arrugan como un acordeón, mientras la pasan bomba por años y no se quieren volver para sus pagos respectivos por las caripelas que ya andan postulándose pretendiendo reelecciones.
Volviendo a lo de la voluntad popular y viendo como la tratan nuestros elegidos, ungidos y nunca bien ponderados diputados nacionales y si -en realidad- no queremos seguir siendo estúpidos, ya sabremos qué hacer con nuestro próximo voto.
Algún día será así. Llegará. Hay que construir ese día entre todos los que no queremos delegar nuestra representación en buscas e irresponsables de pollera o pantalón.
La historia no empieza cuando llegamos nosotros ni se termina cuando nosotros nos vamos.
Y esto es así no solo porque lo diga Diario Chilecito este viernes de diciembre, a 5 días de cumplir 25 años de recuperar la práctica del sano ejercicio de votar y de elegir, que no es otra cosa que la de saber seleccionar en Democracia.
Si por desatención propia o excesiva delegación se la damos a esos y esas sinvergüenzas que la pasan bomba con sueldos de privilegio, nosotros mismos fuimos dejándoles que destrocen la voluntad común, cuando transformamos el voto en acto de sumisión, en voto cuota, en fin, en el voto insulso; ese voto inodoro de donde no puede surgir otra cosa que lo que ¿supimos? elegir.

CUATRO DE COPAS